COLOMBIA. EN CIERTAS REGIONES, UN ESTADO FALLIDO

Publicado: 23 mayo, 2011 en Articulos de Opinión
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Por ALVARO GÓMEZ SANABRIA

Max Weber definía a un Estado exitoso como aquel que mantenía el monopolio legitimo del uso de la fuerza dentro de sus fronteras; este importante elemento hace pensar que los Estados que no cumplen con esta condición, probablemente pueden ser aquellos que son fallidos. Así mismo Robert Rotberg definía parámetros o variables tales como violencia perpetua, falta de armonía entre las comunidades y la pérdida del control de regiones que han sido ocupadas por grupos al margen de la ley entre otros para acercarse a la definición de Estado Fallido. Aunque Colombia no es un estado fallido puesto que tiene un gobierno que mantiene el monopolio de la fuerza, así como indicadores económicos favorables y conserva una legitimación del estado en este momento, algunas zonas del país podrían demostrar otra cosa. Es quizás por el conflicto armado (aún no reconocido por el gobierno), el que afecta a los pobladores de estas zonas, haciendo que sus condiciones de vida sean muy difíciles día a día debido a la desatención del Estado, en lo referente a presencia tanto militar como institucional, lo que ha provocado que grupos insurgentes se aprovechen de esta condición y perturben a sus pobladores imponiéndoles su fuerza y sus leyes desarrolladas a base de intimidación y violencia. Los servicios básicos de estos pobladores son mínimos, la atención en salud, la educación, la infraestructura vial, los continuos movimientos masivos de desplazados internos, el desarrollo desigual entre grupos, el deterioro de los servicios públicos y la continua violación de los Derechos Humanos, hace que por mi parte se vea este lugar como un ejemplo de que en Colombia si hay un pequeño Estado fallido.

Buenaventura Valle del Cauca, el principal puerto de desarrollo económico de la región y del país, ubicado al sur de la Capital de la república y surcado por el océano Pacifico, es la ciudad que mas acoge inicialmente a los desplazados a causa del conflicto que se vive en la misma zona y sus alrededores y los cuales se encuentran plagados de problemas tales como el narcotráfico, la insurgencia, la violencia y el deterioro de condiciones de vida para miles de pobladores. Muy cerca de allí limitando en sus fronteras, se encuentra el departamento del choco, lugar habitado en su mayoría por población Afrodecendiente, que habita en un territorio de clima húmedo y rodeado por zonas selváticas, que ha sido testigo de cruentos combates y muertes a causa de guerrilleros, paramilitares, grupos irregulares al margen de la ley, narcotraficantes y bandas emergentes entre otros, quienes poseen objetivos claros geoestratégicamente de expansión no solo militarista sino capitalista. También su población ha sido afectada por desplazamientos a causa del conflicto que se vive en la región por la dominación de la misma ya que es rica en yacimientos de oro y otros minerales, así como por su complicado terreno labrado y selvático, que sirve como amparo para el cultivo de plantas como la coca y amapola, base para la producción de alcaloides que luego de ser procesados en la misma región en pequeños laboratorios artesanales, sacan al exterior con destino Europa y Norteamérica a través de Centro América y México. La zona es estratégica, puesto que tiene salida al mar pacifico, en donde en lanchas rápidas, submarinos y otros medios de transporte sacan la droga al exterior. Es tanto el interés económico que los éxodos masivos de la población son tan disientes no tanto en cifras si no en realidades vividas en las grandes ciudades, donde si se preguntara a muchas personas de color negro, su procedencia, nos dirían que son de Riosucio, Carmen de Atrato, Alto Baudó, Bojaya, Vigía del fuerte entre otros municipios del departamento del choco, así como de la ciudad de Buenaventura y sus alrededores y han sido objeto de expulsión de su territorio por aquellos grupos que dominan una zona donde está Estado hasta ahora manteniendo una disimulada presencia. En algunos lugares de estos puede apreciarse el bajo valor económico de las tierras producto de la presión de los grupos armados al margen de la ley a quienes les interesa apropiarse de estas por medio de la fuerza, o el éxodo de sus habitantes, reflejando la pérdida del control del Estado en el uso legitimo de la fuerza, factor determinante en la clasificación de Estado Fallido. Es allí en donde actúa la ley de la fuerza y la violencia, es allí en donde se han visto fuertes nexos y alianzas entre antiguos enemigos que combatían por el poder y la dominación de un territorio rico en recursos naturales y apropiado para el cultivo y la producción de alcaloides; es así como la guerrilla y los paramilitares que ahora conforman bandas emergentes han hecho coaliciones, no solo para la producción, comercialización y distribución de la droga, sino también para “cuidarse la espalda” y infundir temor en los habitantes de dichas regiones quienes se ven relegados y tienen que dejar sus lugares actuales de habitad junto con sus tierras, a causa de las amenazas y continuas masacres a la población civil dando pie a que el Colombia en esta determinada región se vea un Estado Fallido. El Fund For Peace (Fondo por la Paz) centro Estadunidense de estudio, analiza y formula cada año un índice en el que clasifica a países que son tomados como estados fallidos, publicando en su revista Foreign Policy los mismos Estados que han sido basados en 12 factores divididos en indicadores sociales, entre los cuales está la presión demográfica creciente, movimientos masivos de refugiados y desplazados internos; descontento grupal y búsqueda de venganza, huida crónica y constante de población; Indicadores Económicos ; desarrollo desigual entre grupos, crisis económica aguda o grave; indicadores políticos como lo son criminalización y deslegitimación del Estado; deterioro progresivo de los servicios públicos; violación extendida de los Derechos Humanos; aparato de seguridad que funciona como un ‘Estado dentro del Estado’; ascenso de élites faccionalizadas e intervención (rebelión de las elites), de otros Estados o factores externos. A continuación se analizarán algunos de los 12 puntos brevemente para demostrar la falencia del Estado en este territorio propio dentro de sus fronteras, en lo que se refiere al departamento del choco y Buenaventura y sus alrededores, como principales centros de recepción de población en situación de desplazamiento y que afrontan su fase de urgencia en estos sitios, para luego distribuirse a otras regiones del país o en muchas ocasiones asentarse en un lugar deprimido como lo es este puerto del pacifico, que se encuentra a tan solo 2 horas de Cali la capital del Valle del Cauca. Presión demográfica creciente El Choco, posee un total de 542. 962 habitantes de los cuales 163.940 habitan en la zona rural y 382.022 viven en las cabeceras municipales. La densidad poblacional de la región ha sido creciente de acuerdo a la alta tasa de natalidad que presenta este lugar en donde aún es común ver a mujeres que tienen más de cuatro hijos muchos de ellos sin padres, pues en ocasiones han sido caídos en combate, como víctimas y a veces como victimarios. Es así como se ha visto un notable aumento de su población desde el censo de 1.993 cuando se contaban con 338.1160 habitantes notando un aumento poblacional considerable teniendo en cuenta que muchos pobladores han tenido que huir del conflicto que se vive en esta zona. El 83% de su población es afroide (negro mezclado con otra raza) 10% indígena y el 7% blanco y mestizos. Movimientos masivos de refugiados y desplazados internos Quizás es el Choco, el departamento de Colombia que mas refugiados internos o desplazados a causa del conflicto interno (como se llama dentro del país) tiene, debido a su complejo conflicto, a sus riquezas de tierras, a su proximidad a ríos y al mar pacifico, por donde evacuan los alcaloides que son producidos dentro y fuera de sus territorio, y por donde entra una enorme cantidad de armas, que alimentan y recrudecen aún más el conflicto interno que en la actualidad atraviesa este país Suramericano. A parte de los continuos desplazamientos de población también surge el confinamiento, donde hay prohibición para salir de este lugar así como para comunicarse, tienen racionalizada su alimentación y tienen limitada su libre movilización por el territorio nacional, más allá de las pequeñas fronteras que le enmarcan a su comunidad. A veces los grupos armados al margen de la ley se excusan de los confinamientos diciendo que este ocurre solamente para prevenir posibles muertes de la población civil, a causa de los combates que se presentan en la región, cuando la realidad es que toman a estos pobladores como escudos humanos para protegerse de las balas de los adversarios, quienes les importa muy poco la vida de unos ciudadanos de “tercera categoría” e igualmente atacan a la población acabando con las vidas de hombres mujeres, ancianos niños y niñas. El caso más conocido tanto por la comunidad nacional como por la internacional es la matanza de Bojaya, en donde hasta ahora ni siquiera se ha conocido el número oficial de muertes y se manejan estimativos entre 78 y 119 civiles, entre ellos 48 menores de edad, quienes se protegían de los crudos combates que por esos días se Vivian en la zona entre paramilitares y guerrilleros, a causa del dominio del territorio, teniendo a la fuerza pública quienes habían emitido una alerta temprana de los que sucedería y sin embargo no persiguió a los paramilitares y al Estado, alejados de esa realidad que hacía varios días atravesaban la población civil. Muchos de estos pobladores se alojaron en la iglesia que se encontraba en la cabecera del municipio quienes murieron a causa del estallido de un artefacto fabricado en un cilindro bomba lanzado por las Farc, y dejando a otros tantos con mutilaciones que les recordaran el resto de su vida esta cruenta historia. En este territorio, la degradación del conflicto genera la violación de sus derechos fundamentales y arroja unas escalofriantes cifras que según de Acción Social, entidad encargada de la coordinación del Sistema Nacional de Atención a la Población Desplazada, en Chocó se han desplazado 206.244 personas hasta el día 28 de marzo del 2.011 constituidas aproximadamente en 45.263 hogares siendo el cuarto Departamento que más aporta desplazados al entorno lúgubre del conflicto, mostrando el constante incremento de expulsión de su lugar de residencia de esta población desde 1.998 cuando se registran estadísticas que mostraban ya 5.337 personas desplazadas. Teniendo en cuenta que el desconocimiento, miedo y presión por parte de grupos al margen de la ley, para que la población no denuncie, probablemente estas cifras pueden ser mayores y no se conozca con exactitud la realidad de la población habitante de esta zona. Descontento grupal y búsqueda de venganza La población que mayoritariamente habita este territorio, son afrodencendientes; comunidades marginadas y con serios problemas de escolaridad, nutrición, saneamiento de servicios básicos, salud y criminalizados por ciertos grupos, quienes se aprovechan de su descontento o sufrimiento para sacar usufructo al mismo haciendo que empuñen armas y muchos hagan parte del conflicto. Los “Conflictos internos suelen nacer de las nuevas jerarquías que se dan entre habitantes que aspiran a un mismo territorio colectivo y que participan en la movilización étnico-territorial: entre escolarizados y no escolarizados, rurales y urbanos, ancianos y jóvenes, etc.” A veces este conflicto puede adquirir visos de ser interetnico a causa de una particularización en la titulación de tierras colectivas solamente a unos cuantos individuos, quienes fragmentan a la población los relegan y los violentan, aprovechándose de sus exclusiones dadas por su identidad junto con su territorio, mientras que el Estado juega un papel muy discreto al que debería poner orden luego de la ley 70 que habla de la titulación colectiva de tierras y protección a las mismas. Los actores del conflicto proceden a establecerse en todo el litoral pacífico, haciendo presencia en el mismo, a través de varios pobladores quienes residían allí y fueron obligados o convenidos a tomar las armas, para luchar por un ideal, que no es más que una realidad basada en el poder el dinero y la violencia sistémica de su población, que muchas veces se convierten en un actor violento mas al servicio del opresor para acabar con sus congéneres violentados y apropiarse de su territorio rico en recursos naturales. En este departamento puede apreciarse disputas por el poder entre negros y mulatos, generando aún más un impacto creciente en la discriminación, el desarrollo, y la calidad de vida para sus habitantes quienes ha diario ven un territorio debilitado por facciones que buscan el poder y la riqueza individual. Huida crónica y constante de población En el Choco, factores como la pobreza y la violencia han limitado el desarrollo y han amparado el rencor de algunos de sus habitantes, el olvido por parte de diversos sectores del Estado Colombiano y el abandono que se ve reflejado, no solo en sus condiciones físicas, sino en el saneamiento ambiental, la infraestructura vial y prestación en servicios en salud y educación entre otros factores. Muchos pobladores no solo han tenido que huir del sitio en donde están habitando, a causa del conflicto armado que se vive en determinada región. Los desplazamientos recurrentes se ven y afectan no solo la integridad sino la moral de los pobladores, quienes se sienten solos y abandonados. Estos desplazamientos se dan en primera medida por el asedio de los grupos armados al margen de la ley y por la pobreza, condición no tomada como importante cuando una comunidad se desplaza y deja su territorio, pues ve cortas sus oportunidades de progreso y esperanzas cuando sin necesidad de ver estadísticas o informes nacionales o internacionales mira a su alrededor y se da cuenta de su realidad. Desarrollo desigual entre grupos La tasa de Mortalidad Infantil en el Departamento del Choco es la más alta del país aunque ha venido decreciendo como se puede ver en las estadísticas. En la región habitan además de grupos étnicos, tribus indígenas (Embera, Wounaan, Tule, Katios y Chami) quienes se han visto extinguidos o expulsados progresivamente de su territorio por el actuar violento de insurgentes y grupos narcoterroristas. Las comunidades negras de carácter étnico territorial y algunos estudios de derechos humanos concluyen que la situación de guerra en el Chocó es de carácter causal, en tanto que confluyen los intereses de tipo nacional e internacional, que buscan adecuar la zona a las exigencias de los proyectos de desarrollo para el futuro de la región (disaster-info.net/) En relación a la anotación anterior puede deducirse, que la presión de los grupos insurgentes consigue ser financiada además de narcotraficantes quienes avanzan en el territorio, por terratenientes quienes conocen la riqueza de este lugar y quieren aprovechar esta tierra para explotarla probablemente con socios internacionales. Quizás eso se ha pensado por parte de algunas personas quienes lo hablan dentro de sus casas o grupos de amigos, que indican que puede ser que la pobreza vivida en estos sitios y las extremas condiciones a las que se enfrentan, son presión para que abandonen su territorio. Según el PNUD la brecha existente entre las comunidades afrodecendientes del Choco, en lo relacionado al acceso a derechos fundamentales que son expuestos en los Objetivos del Milenio es la más alta presente en el país. Crisis económica aguda o grave El departamento del Choco, produce variados productos agrícolas que son consumidos internamente, como los son, la caña de azúcar, el plátano, cacao entre otros. La ganadería, está muy por debajo de la producción en otros sectores del país pero avanza a pasos agigantados. Choco es rica en fuentes hídricas, así como en fuentes mineras entre las cuales se destacan, el carbón, el oro y algunos minerales no metálicos y se explotan más de 50 variedades de madera. La producción pesquera que tiene un alto índice debido a su proximidad con el océano pacifico, presenta problemas y baja participación en los mercados internos y en el centro del país, ya que no hay medios de transporte para llevar estos productos a los diferentes lugares. En la actualidad se adelantan cultivos de Palma de Aceite, la cual pertenecen a grandes grupos nacionales y multinacionales que en vez de sembrar riqueza en la región, solo reflejan pobreza y erosión, que acompaña el declive de bosques a causa del avance en la ganadería y en la tala de bosque nativos. Es una paradoja la cual atraviesa este territorio, siendo una de las regiones más ricas del país y porque no decirlo del continente suramericano, pues sus tierras van desde el Darien (frontera con Panamá, hasta el occidente de la cordillera occidental, siendo considerada la región más húmeda del mundo. Este departamento presenta los índices más altos del país en lo que a pobreza se refiere. Solamente en el último año las necesidades básicas insatisfechas se incrementaron en un 62.2% mientras que la miseria es del 23.5%, y la indigencia un 47.7% siendo la más alta del país así como el mayor nivel de analfabetismo con un 23.3%. De otro lado la pobreza por ingresos presenta un 75,3% y el índice de condiciones de vida es solo del 55.3%. Entonces los índices de pobreza son tan aterradores que el PNUD demuestra que de cada 100 habitantes 71 vive en pobreza (70.5%) y de estos 41 de cada 100 vive en pobreza Extrema. “Líderes de organizaciones afro coinciden que superar la pobreza será difícil si continúa la violencia, discriminación y olvido”. El desempleo en Choco es evidente siendo un reflejo, su capital Quibdó, que presenta el mayor índice de desocupación de todo el país con un 20,3 por ciento de personas paradas en capacidad productiva y a esto, hay que sumarle aquellos empleos de tipo informal, que se habla podría estar por encima del 25 0 30%. Esto para el 2010 según fuentes del Departamento Nacional de Estadísticas. En los municipios riveras de los ríos San Juan y el Atrato de este departamento se presentan las cifras más bajas en educación preescolar. Criminalización y deslegitimación del Estado Durante muchos años en la región del Choco, solo reinaba el caos, la pobreza, y la violencia, creada por la insurgencia reinada en este lugar imponiendo sus normas y adelantando un orden preestablecido quizás “justo “ para ellos, donde vanagloriaban de comentarles y recordarles a sus pobladores el abandono del Estado hacia ellos, lo que los hacía ser unos ciudadanos de “tercera categoría” generando aún más odio resentimiento y dolor en sus pobladores, quienes solo veían algunos visos de Estado cuando se acercaban las elecciones y con ellas las promesas de cambio, desarrollo y prosperidad para una región y sus gentes quienes a través del tiempo solo vieron desquebrajar sus territorios y romper su esperanza a causa de las angustias y de esa violencia incesante que a su paso arrasaba todo lo que podía generando pobreza y viendo como un Estado los deja abandonados, teniendo muchos de ellos que tomar las armas deslegitimando el Estado y convirtiéndose en agresores a sus mismos pobladores a quienes se les acrecientan sus problemas cada día. Deterioro progresivo de los servicios públicos Solo el 29% de las viviendas de este departamento posee completos los servicios públicos, mientras que al agua potable solo tiene acceso el 23% y al servicio de alcantarillado el 15% de la población. En vez de ir en ascenso el número de pobladores que deberían disfrutar de estos servicios, solo se ve un deterioro progresivo que afecta continuamente a la población que tanto sufre con los problemas de pobreza y violencia que invaden la región. Violación extendida de los Derechos Humanos El Choco presenta una enorme importancia estratégicamente para el actuar de los diferentes grupos irregulares armados que operan en la zona. Con una extensión de 46.530 kilómetros cuadrados, limitando por el occidente con el océano pacifico, por el norte con el mar Caribe y Panamá y por el oriente con Antioquia, valle del Cauca y Risaralda, el departamento es rico en minerales como el oro, así como en diversidad en cuanto a fauna y flora se refiere, que se ha visto afectada no solo por la degradación del conflicto armado, sino por la tala indiscriminada e irregular de bosques nativos, objeto de la comercialización interna del mercado maderero y el cultivo de la palma de aceite de la cual se han aprovechado trasnacionales para el despojo de tierras a los habitantes de ciertas regiones, provocando el éxodo de sus pobladores a otras regiones del país pues lo mínimo que esperan de un Estado que los ha dejado relegados, es la protección de los derechos patrimoniales de su comunidad, así como de su vida Las continuas violaciones del Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos se ve reflejada constantemente en medios de prensa alternativos que denuncian la violación de los estos por parte de los guerrilleros, autodefensas, bandas criminales emergentes, desmovilizados de la ultraderecha armada entre otros, quienes agreden constantemente a la población civil, como puede verse en la actualidad del pasado mes de marzo del 2.011 cuando 220 indígenas Emberas pertenecientes a 43 familias residentes en el departamento del Choco , se han visto obligados a desplazarse de su territorio por parte de estos grupos emergentes, según lo informa Acción social. Junto con esto otra comunidad ya aporta más miembros a los 900 que se han tenido que resguardar en un territorio hostil como lo es Buenaventura, por estos días, asentándose en la cabecera municipal de este puerto del pacifico, acrecentando aún mas .las necesidades básicas, la violación a los derechos humanos, los atrasos y transgresiones contra dinámicas comunitarias presentes en la región, así como sus y su entorno sociocultural, lo que ha traído como resultado, violencia, pobreza, deficiencia en salud y educación, deficiente infraestructura no solo en sus habitaciones sino en sus vías, carencia de servicios públicos para muchos pobladores, alta tasa de mortalidad infantil. Mientras todo esto sucede, el Estado el mismo que había maltratado y excluido a esta población, inicio su campaña electoral con la bandera de la seguridad desde el 2.002, creando un ambiente hostil para los pobladores que tanto se habían visto afectados por la violencia, tratando de generar solución a la misma con más violencia y fuerza desmesurada, pues desde el periodo del 2002 hasta el 2008 se había aumentado en 185.00 hombres pasando de 260.000 a 445.000 efectivos, un 90% más de la fuerza pública existente hasta el momento, teniendo destinado el 6.5% del Producto Interno Bruto para el gasto militar y olvidándose de la población civil y de la causa social que había permanecido relegada. El aumento del pie de fuerza y la exigencia de resultados por parte del gobierno a los efectivos militares, hizo que se acrecentaran la violación a los derechos humanos, teniendo presente los falsos positivos como característica en el pasado gobierno deteriorando aún más las condiciones sociales presentes en el sector. A manera de conclusión, el reclutamiento forzado por parte de los grupos al margen de la ley, el desplazamiento masivo de la población, el ataque y objetivo militar en contra de la población civil, así como la falencia de servicios básicos en salud, educación alimentación, saneamiento ambiental, infraestructura vial y técnica , demuestran que los pobladores de la región de Choco, presentan constantes violaciones de sus derechos humanos, sin que hasta ahora se tomen medidas claras y determinadas para detener este deterioro social que se vive en este lugar; entonces si se ve desde esta óptica puede apreciarse que Colombia en determinadas regiones si es un Estado fallido, donde perdura la violencia, hace falta armonía entre comunidades y hay parte del control territorial por parte del Estado dirigiéndose en contravía a la definición de Estado exitoso donde el modelo Weberiano no actúa, pues puede apreciarse que no hay un control y monopolio legitimo de la fuerza por parte del mismo. Si no se toma la el desarrollo social de comunidades marginadas como objetivo y meta de desarrollo de un país en situación de desarrollo, muy probablemente, los problemas de violencia y conflicto no tenderán a solucionarse sino que se recrudecerán y dejaran un legado trágico a generaciones que vienen cargadas de optimismo, pero que al ver la realidad , probablemente volverán a rondar pasos de sus antepasados.

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comentarios
  1. Daniel Guzman dice:

    Interesante tu articulo! Pero por que crees que no ha estado Colombia como Estado fallido!
    Saludos

    • alvgos dice:

      Hola Daniel, me alegra que te hubiere gustado el articulo! Colombia si estuvo en la lista de Estado Fallido, en el pasado, pero según su evolución, democrática, económica y política así como la retoma de concretos sectores del pais, hizo que se le quitara el calificativo de fallido. Quizás esto hace que se tenga mayor confianza en el país desde el ámbito internacional. sin embargo no hay que desconocer los grandes problemas que se presentan en determinadas regiones, lo que indica que hay cosas que están fallando.
      Espero que sigas el blog continuamente. Un saludo

  2. Eva Esgonzan dice:

    Es un buen análisis que me hace pensar en situaciones que no tenía en mente!
    me gusta tu blog, me gusta tu opinión.

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