UNA CRÍTICA A LA OMISION

Publicado: 29 noviembre, 2014 en Uncategorized

Por  Alvaro Gómez Sanabria

Quizás es tan fácil sentarse delante de un televisor, colocar un noticiero y cuando ocurren los casos más desastrosos y violentos, esos en los que vemos sufrimiento, ser tan capaces de escapamos de la realidad y cambiar de canal a ver un reality show o quizás salir a un bar a ver un partido de futbol y olvidar el contexto muy fácilmente?  ¡La respuesta es sí!.  Quizás no es culpa de nosotros mismos, la culpa es de los medios de comunicación, de la enajenación de la realidad, de las ventas, de la alteración de las  sensaciones difusoras de la verdad.  De pronto el dolor ajeno no nos interesa, o solo puede interesar cuando este le ocurre a un cercano; posiblemente ya nos hemos “anestesiado” de tanto dolor y ha entrado a actuar la insensibilidad.   Quizás los titulares regulares en los diarios (ataque suicida en Afganistán con X muertos,   explosión de carro bomba en Irak con saldo de X muertos, avanzada de grupos al margen de la ley en Congo provoca el éxodo de cientos de pobladores, muerta una mujer a manos de su marido en España, Ataque en bar de México deja X muertos presumiblemente a manos de narcotraficantes, a retaliaciones de grupos criminales se deben las muertes estos días en Caracas, X muertos deja ataque con cilindros de gas a la población civil por parte de las farc, muertos X  personas en una escuela de Estados Unidos a manos de un estudiante de la misma) han hecho que pasemos de canal, apaguemos el radio, cambiemos de página o naveguemos en otra web, alejándonos del dolor y siendo tan insensibles al mismo, sabiendo que nosotros también somos responsables de estas atrocidades al realizar caso omiso a llamados por parte de otros para colaborar; o quizás somos tan culpables con no denunciar lo que vemos a diario. Posiblemente hacemos parte del problema al olvidarnos del mismo y solo preocuparnos por lo que acontece en nuestra vida, cerrando todo espacio a lo que sucede alrededor nuestro o en el exterior de nuestra casa. 

El Ser humano al estar compuesto por la razón y los sentimientos, debería entender mejor al otro, al desvalido, al débil,  a la victima de las atrocidades e injusticias.  Pero esto no ocurre; no obstante aunque todos vivamos los sentimientos de maneas diferentes es necesario pensar en los demás, entender los sentimientos de los otros y otras,  pues aunque es más complicado tener en cuenta a estos más que entenderlos, se debe ser consciente que hay posiciones personales que marcan la diferencia.

Adaptación social
Eventualidades sociales las cuales hemos tenido que vivir, hacen que nos adaptemos al sufrimiento a la violencia, al conflicto, al hambre la violencia; pero esto puede cambiarse, entendiéndonos  como seres humanos que tendemos a comportamiento pacifista pero no pasivista. Debemos entender que La humanidad sobrevive por que coopera, por que ha pensado en los demás, porque ayuda y porque esta presta asistir a sus semejantes;  si no fuera así, probablemente no existiríamos. Entonces si la base de estas relaciones es la cooperación, ¿porqué no la replanteamos y la volvemos a aplicar? ¿Por qué no nos perdonamos por nuestras omisiones y nos damos una oportunidad de cambio en razón a nuestros semejantes?

Así la mentalidad colectiva este desdibujada de las realidades sociales y solo se base en la existencia de una violencia ajena para la justificación a la omisión, se deben replantear nuevos abordajes de  la problemática violenta en nuestro país.  Quizás se deba ir más allá del amarillismo y del protagonismo y más bien corresponda centrarse en el drama de la víctima y su reconstrucción, puesto que muchas veces entendemos mas de temas de violencia que de paz  y  solo se ven los sucesos sensacionalistas del momento, dando un protagonismo tal al victimario, que pareciera como si se aprobaran sus acciones, mientras que la victima queda relegada, con su drama y sufrimiento que ojala pasaran al olvido tan rápido como la noticia.   Posiblemente el violento, el terrorista, el opresor ahora aprovecha estos espacios para ser el protagonista de la guerra maltrecha que afecta cada vez a  más ciudadanos desvalidos y desprotegidos por causa de un Estado que quizás pudiese delinquir omitiendo, y que por lo tanto con esta auto imputación podría cobijar a aquellos que ven situaciones violentas, de exclusión, de injusticia y son indiferentes ante las mismas, haciendo que el drama sea incrementado a diario y los problemas se ensanchen a tal punto de romper la tranquilidad de esos pequeños lugares a los cuales los sujetos pasivos están acostumbrados a habitar.

Replantear razonamientos
Esos problemas de violencia donde se golpea, se ataca, o  se explotan carros bombas con personas dentro, a veces duelen más, por su significado.  Es que la hasta esos actos violentos muestran signos macabros y un mensaje desolador, puesto que hace que los  mismos cándidos ciudadanos actúen como elementos explosivos para acabar con otros, introduciendo el eje del terror no solo en determinados territorios sino en nuestra mente y nuestro corazón.  Es así como engañan a inocentes sujetos para llevar vehículos, cargas o elementos de diferentes características que luego hacen explotar sin que estos sepan, derrumbando no solo edificaciones, sino también morales de hombres y mujeres quienes entran en zozobra y desolación

Mas que planteamientos teóricos acerca de las razones para actuar y fundamentos para pensar, debe desarrollarse una crítica interna y comenzar a dar pasos acrecentados para apalear el terror, producto de las manos criminales quienes solo forman escozor en la sociedad.   Debemos llegar a tomar acciones concretas, y a desvirtuarnos de análisis políticos y planteamientos filosóficos que a veces los pasivos toman como descanso y diversión. Debemos adentrarnos en la práctica de los valores, debemos amar, no solo a nuestros familiares o a las personas queridas cercanas, sino a nuestros congéneres que a diario son objeto de afectaciones a causa de la injusticia, la desigualdad, la pobreza y la guerra.  Si todos tomamos una acción concreta, fácilmente los problemas pueden verse solucionados en el corto plazo.

Entonces es el tiempo de realizar transiciones a la cooperación, donde entre todas y todos realicemos una construcción social cargada de ecuanimidad y dinamismo, así como de sentimientos como la fragilidad, el amor, el respeto, la compasión  y la humildad, todo tendiente a mejorar la calidad de vida de millones de pobladores que están afectados por muchos problemas y sufrimientos.  Quizás  pensemos que esto puede ser utópico e imposible, pero si cambiamos la mentalidad y comenzamos a desarrollar una actitud de cooperativismo probablemente veremos las cosas de diferente forma y todo tendera a mejorarse en muy poco tiempo. Los Colombianos hemos caído muchas veces, pero hemos aprendido a levantarnos rápidamente y aunque estemos apoyados en un país sin piernas a causa de las  minas anti persona y la violencia, aún camina cada vez más rápido, porque la tenacidad de sus gentes hace que se reconstruyan vidas a partir de momentos traumáticos, de castigos y tristezas, y  aunque se argumente  que “La carrera de la vida no significa rapidez sino resistencia”  supongo que es necesario volver a empezar, volver a retomar esas enseñanzas de nuestros congéneres que actuaron en paz, y quienes nos indicaron que hay soluciones más allá de la guerra, que podemos pensar en los demás, que podemos compartir, persuadir y vivir, quizás debemos replantearnos muchas de las situaciones que hemos pasado por alto  y preguntarlos si esto es lo que ha sido más útil en nuestras vidas; entonces solo así, podrá verse el verdadero cambio, si nos adentramos en esos caminos, vías y laderas manchadas con sangre por hombres y mujeres quienes fueron afectados por el odio y la violencia y se desplomaron junto con sus lagrimas extenuadas de tanto caer tiñendo de rojo todo a su paso, ensangrentando bosques, poblados y ciudades e incrementando las cifras de una estadística a la que se le presta atención solamente para conmemorar ciertas fechas que son solo de interés para unos dolientes olvidados por el pudor y por la omisión de sujetos pasivos quienes no prestan interés por aquellos sucesos, pues están enclavados en un mundo onírico cargado de falacias que trae unas realidades inmersas en el mundo del consumismo.

Entonces de ahora en adelante no luchemos solamente contra  los verdugos que asesinan a los hombres y mujeres  y no pueden  matar ni callar su voz pues las ideas quedan y los hechos atestiguan, luchemos también contra la indiferencia, contra insensibilidad, contra la injusticia y el dolor


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comentarios
  1. Laura Sighinolfi dice:

    Hola Alvaro. Vi tu articulo y me parece atractivo desde la óptica del individuo. Hace reflexionar y lo mas importante actuar!

    • alvgos dice:

      Hola Laura! muchas gracias por los comentarios hechos a mi articulo! espero que sigas los próximos e igual me comentes y me hagas saber tus dudas.
      Un saludo

  2. Laura Sighinolfi dice:

    Contactame a travez de mi correo que me interesa hablar contigo!

  3. Grisel Lopez dice:

    Excelente! Lo Suscrito! Un Mundo Mejor Es Posible!

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